En la noche

BIENVENIDOS A MI BLOG

Como pueden imaginarse, este blog es una extensión de lo que soy, asi que habrá risas a montones, momentos de reflexión, aportes, cuentos sobre todas mis vivencias, pasadas - presentes y espero que las futuras que se hagan presentes, jajajajajaja, esto del tiempo es muy relativo !.

Espero que les guste, que les ayude y que se animen a participar, hagan comentarios o escríbanme a mi dirección de correo (HgVivencias@gmail.com), para intercambiar ideas, hacer preguntas, para que sigamos creciendo como personas, como parte de todo este maravilloso universo.

Gracias a mis seguidores !!!!, gracias a todos los que ya han comentado !!!, en el blog o en mi correo o personalmente, es realmente muy agradable recibir sus comentarios positivos.

!BIENVENIDOS TODOS!.


jueves, 12 de mayo de 2016

MI SEGUNDO TATUAJE: Mucho arte sobre mi piel

Como hace tanto tiempo que no escribo, hoy me he dejado atrapar por mi necesidad de retomar el blog y le he estado dando un vistazo a lo publicado. Así es como me encuentro con la aventura de mi primer tatuaje que finaliza con la noticia de que iba camino al segundo tatuaje, así que hoy, les cuento de mi segunda experiencia con las agujas llenas de tinta y el super artista, al que le puse mi piel para plasmar historias.

Como dicen por allí, el que se tatúa una vez, vuelve a tatuarse otra y solo Dios sabe cuantas más. En este momento creo que yo paré en el segundo, que debo reconocer que en la realidad, aunque fueron dos sesiones y los tatuajes estaban planeados así, realmente son cuatro los motivos tatuados. En fin, sigamos adelante con la historia.

Una vez bien curado el primer duo de tatuajes, comencé a disfrutar de verlo reflejado en el espejo y por supuesto, apareció la espinita de que me encontraba un poco desequilibrada, !bueno!, hay quienes piensan que así he estado toda la vida y no tengo cura, pero yo me refiero a las historias plasmadas con tinta en mi piel, es decir que una pierna estaba adornada pero la otra estaba tan blanca como la leche, así que tenía que corregir el desperfecto, !total! no habia dolido casi nada y tenía más cosas que escribir sobre mi piel.

El primer diseño seleccionado para esta nueva aventura fue el Ave Fénix que quería hacer descansar sobre un atrapa sueños. Por supuesto pase mi buen rato investigando para asegurarme que era lo que quería y por la razón correcta; luego, revisión de los diseños existentes y finalmente, con toda la investigación lista, me senté con Jorge para compartir ideas y por supuesto, crear el diseño para mi.

En cuanto al Fénix, según lo que investigué, representa la resurección eterna, las lágrimas curativas, la fuerza, el renacimiento físico y emocional, el volver a comenzar, el retomar la batalla, la adaptación, el cambio, la renovación; en fin, estan hablando de mi misma mismamente. Los que me conocen, !lo saben!. Me siento absolutamente identificada con esté símbolo tan hermoso, han sido muchas las lágrimas, muchos los cambios, muchos los reinventarme, muchos renaceres, en fin..... era el que debía ser.


El segundo diseño de este duo fue un atrapa sueños, un elemento que me gusta desde hace mucho tiempo y que tiene un significado especial. Una cosa es lo que cuentan las leyendas indígenas de donde se origina el símbolo, pero los cambios a través del tiempo, explican mejor lo que significa para mi; el atrapa sueño que adorna mi piel me recuerda todas las experiencias vividas y la capacidad que he tenido de aprender de mis experiencias y colocar las malas en el fondo de la memoria, donde no me molesten. Con el átomo, elemento básico formado por las telas de la araña adornada, como un símbolo del componente universal, de las fuerzas que nos unen y separan, de la energía que nos define y nos mueve.

El trabajo de Jorge !ME ENCANTA!.

Otra aventura genial !

Hg 2016






jueves, 27 de agosto de 2015

La experiencia de deshacerme de todo lo que tengo...

Esto lo escribí hace dos años, pero los acontecimientos sucedidos desdse ese tiempo me han mantenido alejada del blog, dedicándome tan solo a este gran cambio que se venía sucediendo. Hoy, dos años después, el cambio se consolida, pero encontrarme con este escrito trajo los recuerdos a flor de piel, es necesario publicarlo, la historia completa será tema de otra publicación.

"De nuevo por aquí, hoy  tengo la necesidad imperiosa de desahogar esto que siento, todo esto que comprime mi pecho hasta el dolor,  esto que inunda todo mi ser. De nuevo, una vez más, me he planteado otro gran cambio en mi vida, otro vuelco gigantesco que ha desatado un movimiento energético que no esperaba.  ¡ Por supuesto ¡ no es el primer gran cambio, no es la primera locura a la que me lanzo por el solo hecho de intuir que ese es el camino correcto, pero debo confesar que SI es la primera vez en que veo toda mi vida deslizarse entre mis manos, es la primera vez en la que no tengo un lugar seguro donde guardar mis tesoros o a donde llegar si algo sale mal, es la primera vez que salto al vació estando totalmente clara de que todo lo importante debe estar dentro de mi, de la mano del maravilloso compañero de viaje que comparte mi camino desde hace ya 20 años, cumplidos a principios de este mes.

Como todos mis seres cercanos saben, todo lo que tengo, material e inmaterial, tiene un significado especial para mi, cada cosa que poseo está rodeada de la energía del momento en que se topo conmigo, el peso emocional es el que tiene importancia relevante. Lo interesante es que a pesar de que siempre he pensado que solo yo soy capaz de percibir semejante cosa, principalmente porque soy yo la que comprende el significado de cada elemento, nunca ha faltado gente, me conozcan o no, que perciben en mis cosas una energía diferente a la que acostumbran, perciben un “algo” que los atrae y los mueve a compartir conmigo más allá del objeto. El lugar que ocupo y las cosas que tengo están bañadas por esa energía que la gente define como “especial” sin que nisiquiera yo misma pueda explicar con exactitud lo que es.

Hace muchos años, que no pensaba en ello, estando en este país donde me ha tocado vivir momentos tan incómodos y duros había olvidado que los que me rodean pueden sentir ese “algo” que invade el lugar donde me encuentro.
Desde el momento en que decidí deshacerme de todo lo material que tengo he recibido comentarios que me recordaron esa “energía especial” que no permite que mi lugar pase desapercibido. Esto se hizo aún más evidente para mi a través de una persona que conocí hace muy poco tiempo y con la que se está estableciendo una relación de amistad que se perfila interesante. Este “personaje” de la historia visitó mi casa para ver lo que yo estaba vendiendo, recorrió la venta y de forma muy natural, terminamos los cuatro (ambos matrimonios), sentados en la sala compartiendo por casi cuatro horas, conversando de varias cosas… de la vida y las vivencias. Por supuesto, al marcharse se llevó varios objetos cargados de mi, no sin antes preguntar la historia que los rodeaba. Hoy, semanas después, nos topamos y se tomo el tiempo de expresar lo que sintió mientras veía todas mis cosas y me escuchaba hablar de cada una;  me dijo “es que cada cosa que tienes eres tu; uno puede verte a ti, en cada una de las hermosas cosas que tienes, no son las cosas que tiene todo el mundo”.

Un comentario sencillo que no escuchaba desde que dejé mi país, mis amigos y familiares hace ya muchos años; un sencillo comentario que disparó en mi, como suelen hacer las cosas sencillas, un momento de reflexión.

Efectivamente, las cosas que tengo son diferentes a lo usual, son sencillas pero cargadas de historia y significado, cargadas del amor que siento por el ser humano  y por la vida, cargadas del deseo de ser diferente a lo común, de sentir con el alma.

Es por esto que este dejar ir todo lo que tengo, está resultando tan doloroso emocionalmente, tan particularmente duro; es esto lo que genera esa presión en mi pecho, este dolor que no me deja respirar. Sin embargo y como siempre, la energía del Universo me acompaña y cada una de las personas que ha tocado la puerta para llevarse algo especial, ha buscado algo más que el objeto, ha pedido más información que la del valor material, ha sentido un placer especial y la necesidad de regresar a darme las gracias. Cada cosa que he dejado ir, se marcha de mi vida dándome la satisfacción de ver que alguien más percibió su importancia y  se toman el tiempo de regresar para darme las gracias por el placer que tienen al disfrutarla.


Esta es otra más de esas vivencias que tocan el alma, que me permiten confiar en mi misma, crecer como ser humano, aprender más de mi y de los que me rodean."


Hg

domingo, 21 de junio de 2015

¿Cómo me veo?, ¿cómo me ven?..... ! Pura congruencia !

A raíz de la encuesta que realicé para satisfacer las tareas de un curso en el que me involucré he tenido una avalancha de sentimientos y sensaciones que ha sacudido mi ser, que han elevado mi autoestima y que me han hecho crecer en positivo una vez más.

Lo primero que me impactó fue la avalancha de las respuestas y la velocidad con que se sucedieron, siempre es agradable sentir que los que están conectados con nosotros nos perciben, nos sienten, nos acompañan y están dispuestos a decirlo. ¡GRACIAS A TODOS ¡

Me agradó especialmente el hecho de confirmar que la forma en que yo me veo coincide con la forma en que me ven los demás, la congruencia es parte de mi forma de vida, corre por mis venas tan intensamente que sale por los poros. Eso de vivir como se piensa y se siente lleva mi nombre impreso. Ha sido sensacional confirmar que se percibe. Todos mis valores, esas cosas que realmente me importan, las que me han importado siempre, están allí visibles para la mayoría: la mente abierta, la excentricidad, la ayuda sincera, la discreción, la fidelidad, la calidad de mi trabajo, el respeto por el ser que tengo enfrente corren por mis venas, son parte de lo congruente de mi personalidad.

La alegría es otra de las cosas que me ha identificado, jajajajajajaja….. mis carcajadas, risas, bromas, chiquilladas no han pasado desapercibidas en ninguno de los ámbitos en los que me he movido y han sido constantes a lo largo de toda mi vida aún antes de que yo misma me diera cuenta de ello. Ciertamente las tristezas me pegan muy duro pero me duran relativamente poco, no sirvo para estar arrastrándome por las esquinas o llorando por los rincones horas y horas….. Mi llanto es rápido, fuerte, sincero, liberador, me invita a tomar decisiones por muy duras que sean y se torna en alegría rápidamente.

Adicionalmente, hay otras cosas importantes, dignas de analizar, de repensar, son los símiles con los que me han identificado y las causas por las que han seleccionado esos símiles, las imágenes dicen más que mil palabras, sin embargo, las palabras que han acompañado las imágenes me han entregado mucho, me permiten ponerle nombre y apellido a lo que me ha caracterizado y yo no había nombrado correctamente. Definiciones como “un tanquecito de guerra que dispara flores de colores”, “la katana reverenciada que al salir de su funda requiere ser usada”, “la niña grande” me han sentado un buen rato en el diván y me lo he disfrutado inmensamente, los análisis han sido 100% acertados, así soy yo. Es lo bueno de la palabra escrita, queda allí para que pueda tomarla y retomarla cuando quiera, sin posibilidad de olvido, disponible para poder seguir creciendo.

Todo este ejercicio de análisis que tanto me gusta, ha sido maravilloso, he vuelto a sentir que toda mi lucha por seguir siendo yo misma, a pesar de todo, ha valido la pena, ser como soy con mis defectos y virtudes, es simplemente ¡SENSACIONAL¡.

Nuevamente GRACIAS A TODOS, ¡la vivencia ha sido fabulosa ¡.


viernes, 27 de marzo de 2015

¿POR QUE CONFIAR VALE LA PENA?, Un hermoso video para reflexionar sobre la confianza.  


https://www.youtube.com/watch?v=EM51Hk56fFA

He visto este video unas cuantas veces, en todas ellas me quedo pensando, meditando realmente.
La primera vez que lo vi, estaba concentrada en lo hermoso de las formas, de esa conjunción de cuerpos, música, técnica, voz … pero el mensaje es poderoso y cautivante. Debo confesar que me enganché y tuve que verlo más veces, con cada repaso la percepción se afina, se generan miles de pensamientos, recuerdos, sentimientos; es la energía que fluye y piensas en la importancia de confiar, del valor que la confianza tiene en nuestras vidas, en cualquier ámbito en el que nos movamos, realmente nuestra vida está por pedazos en manos de otros muchos seres que nos rodean, aquellos seres que el universo pone en nuestro camino, con los que de una u otra forma nos relacionarnos consciente o inconscientemente.

Este entregar un pedacito nuestro sin importar que tan grande o pequeño sea, nos mantendrá en tensión si decidimos analizar, como dice el video, todas las señales de quien lo recibe, si permitimos que el miedo a la decepción nos domine. Esperamos demasiado de quienes nos rodean en lugar de entregarnos plenamente, hay que dejar ir lo que tiene que irse.

En la medida en que confias, en la que dejas de evaluar a los demás y dejas de analizar cada pequeña señal puedes emplear la energía en disfrutar de ti mismo y de quienes te rodean.
Este imaginar lo que piensa el otro, según mi opinión, dependerá exclusivamente de lo que hay dentro de nosotros mismos, el poner sentimientos y palabras en otro ser solo es un reflejo de nosotros mismos, de nuestra incapacidad de disfrutar de los demás tal cual son, de nuestra falta de confianza en el otro y en nosotros.

La decisión de dejar el miedo a ser decepcionada es constante, diaria diría yo. Implica el dejar ir, el darle la justa dimensión al ego, a la necesidad de competir, a la necesidad de ser entendida con y por otros para darle paso al autoconocimiento, la aceptación de lo que somos como individuos y la felicidad de abrirnos a todo lo desconocido que hay fuera de nuestro propio ser. Primero aprendemos a confiar en nosotros mismos para luego, poder comenzar a confiar en lo que está fuera de nosotros, un trabajo constante que dura toda la vida. Una vivencias para disfrutar.

De nada sirve prepararnos para la decepción, no podemos evitar generarla y ser objeto de ella, somos muchos y muy diferentes unos de otros, es lo maravilloso del universo, solo nos queda confiar en nosotros mismos y en quienes entran a formar parte de nuestro círculo porque así lo hemos decidido de una u otra forma.


Confiar relajadamente dejando ir una decepción en las ocasiones que esta aparece es parte de las vivencias que nos hacen crecer positivamente.

Hg

lunes, 30 de junio de 2014

EL TATUAJE: Una de las cosas que tenía que hacer antes de morir

¡Bueno!, aquí estamos, llegando a la edad en la que se comienza a pensar en lo que es importante y lo que no significa nada, la edad en la que comienzas a ver a tus seres amados despedirse mientras tú haces todo lo posible por no deprimirte y seguir hacia adelante con tu crecimiento, completando todo aquello que aún tienes pendiente. Por supuesto, las vivencias reales y las cinematográficas hacen que te plantees interrogantes y recuerdes tooooooodas las cosas que has soñado con hacer y que se han ido quedando en el camino por una u otra razón. Por supuesto, yo tengo mi propia lista de “pendientes” y he decidido que para qué esperar más, voy a comenzar a hacer lo que aparece en la lista antes de que las enfermedades de la edad me lo impidan, tachando las que vaya realizando y añadiendo las nuevas que no dudo aparecerán en el camino que voy transitando.

El miércoles 18 de junio realice mi primera tachadura, la que indica que hay una “cosa pendiente” menos en mi lista…. “EL TATUAJE”… ¡SI!, me he hecho un tatuaje y por cierto, nada discreto, aunque ese no era el plan original. La idea de tatuarme venía rondando mi cabeza desde que recuerdo, más o menos tendría 20 años cuando comencé a pensarlo, usar la piel como lienzo era algo que tenía que hacer pero por supuesto entre una y otra cosa como la madre, la abuela, los amigos, el trabajo, EL MIEDO, etc… no me había animado a hacer uno. Me confieso, el miedo al dolor era uno de los principales frenos para cumplir tal fin, encontrar el tatuador adecuado era el otro freno.

Pero los caminos de Dios son infinitos y lo que es para ti, te llega en algún momento de la existencia, especialmente si dejas de ponerle freno al desarrollo del evento.  Es así, como por arte  del destino, conocí a Jorge hace unos años, buena persona, con más tatuajes de los que he podido contar y excelente artista. Un buen día me atreví a preguntarle por los tatuajes y es así como el gusanito que estaba dormitando, se despertó. Aún recuerdo sus palabras: “el día que decidas tatuarte, lo primordial es que el diseño tenga un significado para ti, sino es así, querrás quitártelo en un año”. Finalmente, llegó el día en que le dije que tenía el motivo y que quería hacerlo, es decir, una vez tomada la decisión, todo fue a paso de rayo veloz y así quedó lista la cita para el siguiente miércoles.

El motivo seleccionado fue realmente una cupla de formas, por un lado quería un colibrí y por otro lado quería unas plumas colgando de una cinta. Investigué, pensé, analicé y le llevé a Jorge la idea primigenia haciendo énfasis  en lo que no me gustaba de lo que había conseguido, así que fue realmente placentero cuando escuche todo su analices y finalmente el “ya tengo la idea, ahora voy a diseñar el tuyo”. Desde ese momento solo he podido pensar en el tan temido “dolerá o no dolerá”, como diría Shakespeare “he ahí el dilema”.

Bueno, ¿qué les puedo decir?, llegó el día pautado y muy nerviosa me dirigí a su recinto de trabajo. El diseño era sensacional, exactamente lo que yo quería así que comenzó el proceso de pasarlo a la piel. Mientras lo dibujaba en mi pierna yo estaba como flotando en el limbo concentrada solo en el tema del dolor que iba a sentir; una vez dibujado, me acosté en la camilla en una posición por demás cómoda, tanto para mi como para Jorge y comenzó el proceso…. En vista de que no dolía (a pesar de ser en el tobillo), me animé a conversar y es así como me enteré que ser un BUEN tatuador implica mucho conocimiento, mucha práctica, mucha seriedad, mucha higiene y mucha capacidad artística.





Después de una hora y media de trabajo en negro y blanco, entre una y nueve agujas, entre pintar y limpiar, el tatuaje quedó terminado y fue entonces, al estar parada frente al espejo, cuando salí del limbo y me percaté de que el diseño personalizado ocupaba la mitad de mi pierna…… jajajajajajajajaja, no se por qué razón yo había pensado que sería algo pequeño cuando el diseño jamás indicó que sería así, jajajajajajajaja…. Lo que yo estaba viendo dibujado en mi piel era simplemente SENSACIONAL y exactamente lo que me había presentado en el diseño en papel.

Al verlo terminado, me embargó esa maravillosa sensación de satisfacción por lograr lo que se había querido, yo siempre había querido tatuarme, nací para hacerme un tatuaje, jajajajajajajajajaja….

Por supuesto, el fotógrafo me acompañó no solo para darme apoyo moral ante el inminente dolor que yo pensaba iba a sentir y nunca sentí, sino para documentar toda mi locura, no podía dejarla pasar así no más, al fin de cuentas, era la primera tachadura en las “cosas pendientes por hacer antes de morirme”. Así que para todos los que quieran curiosear el proceso y disfrutar un poco de lo que viví ese día, puede acceder al enlace

http://joserosalfotografia.blogspot.com/2014/06/proyecto-tatuaje-de-helena.html .

Al día siguiente, el jueves, mi pierna estaba perfecta, casi no estaba irritada, no había casi inflamación y para mi sorpresa, a pesar de tenerlo tapado con la falda larga, el colibrí se mostró y comenzó el alboroto ante la obra de arte; ya han pasado 12 días y han sucedido cosas que me dijeron que iban a pasar pero que no escuché realmente, al igual que me pasó con el tamaño del tatuaje, las he ido viviendo, jajajajaja; la caída de la piel, la picazón y el cambio en el color han ido sucediéndose ante mis ojos y mi tatuaje se ve cada vez mejor.


Por supuesto, desde que los que me rodean se dieron cuenta de que mi pierna no es la misma que conocían, he vivido un montón de cosas, desde las expresiones faciales acompañadas de frases como “!que arrecho! o !qué chiva!, el tan agradecido ¡está bellísimo!, el ¡ese tipo es un artista!, ¡ese hombre si que sabe tatuar!, la que no puede faltar “yo no soy capaz de hacerlo”; el silencio de los que no quieren decir "no me gusta" o "no estoy de acuerdo" y por supuesto los "estas reloca", "cómo se te ocurre?"; todas frases bien disfrutadas entre risas y comentarios.

Las razones del diseño son varias y  como me aconsejó mi tatuador, el diseño significa mucho para mi, fue muy pensado y estoy muy contenta. Por un lado EL COLIBRI, un animal que frecuenta la casa que habito, come de las flores del jardín y además me hizo el honor de anidar hace año y pico en el árbol de guayaba que adorna  mi vista todos los días, justo bajo la ventana y debo decir que los dos retoños aún visitan su lugar de nacimiento, así que debía agradecer ese honor de alguna forma; por otro lado, esta hermosura simboliza muchas cosas tanto por su velocidad como por su tamaño y por su capacidad de volar hacia adelante y hacia atrás; simboliza la libertad, la independencia del individuo, la capacidad de recordar tu pasado sin que te arrope o limite manteniendo así tu vista en el futuro, disfrutando de cada momento que vives; la capacidad de avanzar; ser el mensajero; ser distinto de lo que se aprecia por tu simple apariencia; dicen que simboliza la apertura del corazón, reafirmando que ha pesar de todo el dolor que sufras tu corazón puede sanar. El colibrí enseña a amar la naturaleza, la belleza que nos rodea, la alegría de vivir y el coraje de seguir adelante persiguiendo lo que queremos.

Por su parte, las plumas simbolizan la libertad, querer estar libres de códigos sociales y de limitaciones, el deseo de librarse de ataduras. También simbolizar la comunicación, las ideas, la elocuencia.

Por todo esto seleccioné estos dos símbolos haciéndolos uno y convirtiéndolos en mi primer tatuaje, una aventura genial. Por supuesto, tal como me lo habían advertido, el que se tatúa una vez - reincide, así que nos dirigimos con paso firme hacia un segundo diseño, hacia mi siguiente vivencia.


Hg

30 de junio de 2014

jueves, 26 de septiembre de 2013

Mi experiencia con el seguro social


Bueno, ¿Qué les puedo decir?..... Muchas lunas sin escribir hasta que me tocó vivir la experiencia del día de hoy, la cual me motivó para sentarme a escribir como medio de escapar al aburrimiento del reposo médico. En mi país se dice que a cada cochino le llega su sábado y después de 54 años de vida, me llegó el momento de pasar por el seguro social a consultar por una simple rinitis alérgica.
La travesía fue por demás interesante, los sucesos ocurridos no me los esperaba pero, mejor contar la historia desde el comienzo, ya que como siempre, tengo un análisis que hacer.

Cómo ya les dije, nunca he utilizado el seguro social en ningún lugar donde he estado, siempre he pagado mi médico privado (manías que uno hereda, por decir algo) y además, dadas mis características como trabajador “workaholick” mis diferentes empleadores jamás me han descontado ni un minuto de ausencia, fuera esta por enfermedad o por diversión, pero ahora, no estoy en mi medio natural y son diferentes lugares, diferentes costumbres, diferentes formas de pensamiento y vida, diferentes tiempos; cómo ya dije, siempre hay una primera vez para todo y así terminé viéndome obligada a usar la medicina pública para evitar el descuento de un día de trabajo o dos.

En fin, hoy jueves comenzó normalmente, yo muy bien abrigada y dispuesta como siempre a disfrutar de un nuevo día, sin embargo, las fuerzas del universo me tenían preparada otra historia y diez minutos después de iniciar mi hora de trabajo, se desencadenó una alergia increíble, más rápido que decir “alergia” la nariz se tapó totalmente, los ojos comenzaron a lloriquear y por supuesto, el dolor en la cara y  la cabeza se iba incrementando más rápido de lo que yo quisiera. Los que han padecido de alergias, rinitis, sinusitis o afines saben de lo que hablo, ¡desafortunadamente! para ellos….. y para mi. Todo esto estaba aderezado con los estornudos y la nariz llorona, ¡ por supuesto ¡….

Ya eran las 10:30 de la mañana y la cosa iba empeorando así que ante la pregunta de ¿por qué no te vas a tu casa?, seguida del recuerdo del momento en que me informaron que se me descontarían los días de ausencia  por salud si no hay comprobante médico, decidí ir al seguro social ya que después de años y años de experiencia se que mi alergia se pasa en un día si estoy en cama calentita pero las consecuencias duran una eternidad si no cumplo con sus reglas, es por esto que siempre me verán envuelta en una bufanda que protege mi cuello y mi pecho evitándome horas de angustiosa lucha contra la alergia, sin embargo, hoy…….. tatata taaaaaaannnnnnnn…. los habitantes del Olimpo decidieron jugarme una treta.

En fin, me dirigí a la atención “de primer nivel”, el ebais, que me corresponde y en contra de todos los pronósticos, siendo las 10:55 am me dijeron que tenía cita a las 11, es decir, cinco minutos después de mi llegada al centro médico (dentro de todo, los Dioses me acompañan, no se si es que soy el bufon de la corte o qué). Unos minutos después de las 11 fui atendida por la Doctora Karol una amable joven que después de preguntar varias cosas me dijo que definitivamente tenía yo razón y era una reacción alérgica violenta así que me mandó una inyección ¡intramuscular! (HORROR, el Olimpo debía estar en hora de almuerzo) y tres medicamentos más. Por supuesto, nada más salir y mientras yo hacía fila para que me sellaran los papeles que me permiten, al parecer, conservar mi salario bastante completo, retirar medicamentos recetados y decirle al mundo que pasé por la salud pública, apareció un amable enfermero que me informó ser el responsable de inyectarme.
Mientras caminaba siguiendo al enfermero peleaba conmigo misma convenciéndome de que ya soy una mujer madura, que una inyección no es el fin del mundo y que debo relajarme mientras me limpian una nalga y me pinchan; debo decirles que la lucha interna es fuerte, muy dura, el hecho de inyectarse es definitivamente aterrador y lo peor es que ya el abuelo no está conmigo para que me abrace y me diga “ya pasa pequeña” mientras sufro la tortura del pinchazo.

En fin, continuando con el relato, sigo peleando conmigo misma para mantener mi cuerpo relajado y no llorar como bebé delante de un chico que podría ser mi hijo, casi casi mi nieto…… Nuevamente, los pronósticos fallaron, ni siquiera  me di cuenta de que me pincharon, fue simplemente ¡ GENIAL ¡, aunque lo más genial fue que, pasados cinco minutos mi nariz pudo ser utilizada a plenitud nuevamente y tanto la cabeza como el rostro ya eran de mi propiedad. Por supuesto, estuve a punto de comerme al enfermero a besos pero mientras extendía mis brazos caminando hacia el chico pensé que si me veían hacer eso,  terminaría con camisa de fuerza en el manicomio del seguro social, así que me comporté como una dama seria y di las gracias, simplemente elogiando su buena mano para las inyecciones…..

Vuelta a hacer fila para que la responsable administrativa me sellara los papeles y me informara que en ese centro de salud no hay farmacia, enfrentándome a dos opciones: dejar la receta y retirar los medicamentos al día siguiente o ir a otro centro de salud donde hubiese farmacia a buscarlos inmediatamente. Erróneamente pensé que si tenía crisis alérgica en el día de hoy, mejor era tomar los medicamentos hoy, así, animada por el trato recibido en este centro, le pedí la  información sobre el lugar cercano donde podía retirar los medicamentos.

Mientras hacía esto, las voces de mis compañeros de trabajo, duchos en estas lides, sonaban en lo más profundo de mi cabeza….. sus comentarios, afirmaciones, referencias y demás me perseguian como una pesadilla, pero como todos los pronósticos habían sido errados hasta el momento, pensé que mi suerte continuaría acompañándome por el resto del trámite burocrático en el sistema de salud.

Rauda y veloz, pase por mi trabajo a informar que me habían “INCAPACITADO” (por si fuera poco el malestar físico me definen como “incapacitada”) por dos días y me dirigí al centro donde me enviaron a buscar las medicinas. Los Dioses habían regresado del almuerzo así que el bus no tardó más de cinco o diez minutos por lo que llegue al siguiente “centro de salud” cerca de la 1:15 de la tarde por lo que tuve que esperar hasta las 2:00 pm para que abrieran el reparto de medicinas, momento en el cual me informaron que ellos no entregaban medicamentos, que tenía que dirigirme a otro centro de salud (recuerden el dicho: a cada cochino le llega su sábado).
Como todas las tardes invernales, a las 2 pm comenzó el super aguacero torrencial a lo "Tormenta Perfecta", gracias al Señor sin viento, así que una hora y media después yo aún estaba en la parada de autobuses, son techo ni asientos, con los zapatos llenos de agua fría y los pantalones de mezclilla empapados hasta la rodilla, lo más aconsejable para los alérgicos y asmáticos (creo que  en el Olimpo todos se retiran a sus aposentos en días de lluvia torrencial, excepto Zeus que rondaba por los alrededores). El bus seguía sin pasar, el aguacero arreciaba y el dolor de cabeza que había desaparecido volvía al ataque junto con la nariz llorosa cuando, de pronto, por clemencia divina, me percaté que a lo lejos venía un bus…….. en dirección contraria  a los medicamentos (pequeñísimo detalle) pero en la dirección exacta para retornar a casa a meterme en cama; como pueden imaginarse, decidí no seguir pasando frio para escapar a un “gripe asmática” en la medida de lo posible; como les dije, 50 años de padecer de lo mismo ya uno tiene suficiente experiencia y suficiente cerebro para saber las consecuencia de lo que se vive, aunque algunas personas estén convencidas de que no es así.

En fin, el día fue interesante, ya tengo dolor de garganta que pienso combatir con el remedio de mi abuela: leche caliente con un buen chorro de buen ron y un buen chorro de buena miel para introducirme entre las cobijas, abrigada hasta la coronilla para pasar un calor apropiado para que mañana me sienta como nueva al mismo tiempo que toreo la gripe como si fuese “La Cordobesa”.

Por cierto, para quienes no lo saben, lo peor de la gripe lo sufre el engripado…… ¡no, no se rían!, hay muchos seres vivos que piensan que uno vacila con semejante malestar, como si el dolor de cuerpo, la mucosidad invadiendo las fosas nasales y los bronquios, el dolor de espalda y pecho por el esfuerzo requerido para que el aire entre en los pulmones, la presión en el rostro y el cráneo y demás detalles no apetecibles fueran divertidos, deseados o una mezcla de ambas cosas…. Jajajajajajajajajajaja. Por si fuera poco, mi dulce sangre española, heredada de mis dos padres, mis abuelos y demás antecesores unida a mi educación venezolana, hierve cuando me siento mal, detesto sentirme enferma y pasar el día en cama, “aunque usted, no lo crea” como decía Ripley.

Cómo les había amenazado con un análisis, cumpliré mi amenaza:

-          Alergia sin pasar por el seguro social: Un día de reposo en cama, inversión de 1000 pesos en dos pastillas, cero inversión en transporte público, cero riesgo de contraer gripe, cero filas, cero espera.


VERSUS


-          Alergia pasando por el seguro social: Dos días de “incapacidad” el primero de los cuales se pasa haciendo diligencias (en el peor momento de una crisis alérgica), inversión de 990 colones en transporte público hoy + otros 990 colones de transporte público mañana, mojada inevitable bajo la lluvia esperando el bus hoy (no sabemos mañana), 1000 colones en las dos pastilla de la alergia que debo comprar a falta de los medicamentos del seguro, oraciones al santísimo y demás seres protectores para que no me de una gripe asmática que me mantenga en cama con viajes al hospital para nebulizaciones.

En resumen, a mi, en mi total ignorancia de la economía empresarial mundial, me sale mejor el primer caso particularmente porque soy la enferma, la que sufre los dolores, la falta de aire, la picazón en toda la cara,  etc etc etc….. pero al patrono le sale mucho mejor que a mi, solo falto un día al trabajo medicándome con lo mismo que ya me he medicado por 10 años y que se que me resulta excelente en un día, mientras que con  el segundo caso, son mínimo dos días “incapacitada” y si me da fiebre tengo que comenzar el periplo nuevamente para que me declaren “incapacitada” por más tiempo (órdenes del doctor).


Conclusión: MI NO COMPRENDE

Realmente creo que el seguro social es una de las cosas menos sociales del planeta, creo que debe ser igual en todas partes, hablo de latino américa que es lo que medio conozco, por lo que escucho, por lo que comparte la gente que ha tenido que usar seguro social toda su vida, no importa el país de procedencia ni el de residencia. Yo considero que por muy mal que yo me sentía, estaba mejor que una señora de 80 años con artritis en época de invierno; o un niño con dengue, mejor que cualquier humano con dolor, con fiebre, con enfermedad y aún así es ENFERMANTE; filas, paseos, informaciones erróneas, esperas y de nuevo: YO tenía a los Dioses de mi lado la mayor parte del tiempo, así que me fue super bien en esta vivencia de hoy, ¡THANK YOU LORD!, obtuve una cita cuando todos aseguraron que era imposible, me atendieron en diez minutos cosa que también parecía imposible, la mayoría de las personas con las que me topé fueron educadas y amables, en resumen, por todas estas cosas debo dar gracias.

No me queda más que enfrentar el siguiente inevitable reto: pasar el resto del día de hoy y todo el día de mañana metida en la cama (EXCEPTO POR EL PASEO A BUSCAR MEDICAMENTOS), eso ¡si va a ser una buena lucha!, detesto pasar el día en cama.

En fin, una vivencia más para comentar y recordar…. Nos vemos en la próxima.

 PD: Actualización del estado = después de dos tes de la receta mágica de la abuela, que a falta de ron se preparo con buen wiskey Glenfidish 12 años, la garganta está mejor, voy a preparar el tercero….. ¡ por un mañana saludable ¡… OJO, aún no estoy borracha, “aunque usted, no lo crea”….
Hg
(Nota: imágenes de Word - imágenes predefinidas)

viernes, 25 de enero de 2013

Mi práctica de yoga ! qué flexibilidad la mia !


Recuerdo aquellos hermosos años (entre mis 20 y  mis 35) en que tenía un cuerpazo, hacía mucho ejercicio, practicaba con frecuencia “streching postural” y me deslizaba por la vida espantándome a los chicos como con matamoscas, ganaba un dinero que me alcanzaba para lo que quería y que derrochaba a mis anchas, cuando quería, como quería y donde quería mientras mi madre me decía con una frecuencia asombrosa, que debía ahorrar para mi vejez, debía sentarme derecha para no sacar barriga ni lesionarme la columna y que era mejor acostarse temprano para que no se presentaran las arrugas. Una época en la que nada me daba miedo, pensaba que yo sola podía contra el mundo y que aquello de la gordura, los calores menopáusicos y los dolores articulares solo le pasaban a mi amada tía y a mi amada abuela (equivocación que se refleja en mi publicación de mayo del 2011 “Los estragos de la edad”).

Después de los 35 seguí disfrutándome mi vida como quise, solo que comencé a comer como si la comida se fuera a acabar y compartía más tiempo con mi pareja que en las actividades anteriores. Por supuesto, el cambio se vio en mi figura…..

Así poco a poco y concentrada en el día a día fueron pasando los años y llegué a la edad de las cuarentonas pasaditas… pisando los cincuenta….. Jajajajajajajaja… ¡Edad maravillosa!,  terminando en la era de las cincuentonas.

Pero seamos sinceras, para alguien que hizo mucho ejercicio, pasar más de 10 añitos haciendo la cuarta parte es simplemente ¡ FATAL ¡, la ingesta de las tan mencionadas y mal utilizadas calorías sigue igualita o aumentando, mezclada con un gasto de ellas que va en picada acelerada, todas, pero ABSOLUTAMENTE TODAS, se quedan depositadas en mis muslos, mis caderas, mi zona abdominal (para no decirle ordinariamente PANZA), y por supuesto en una zona antes hermosa, mis senos; para qué mencionar los brazos y “los rollitos” de la espalda, superior e inferior…… ¡Oh calorías ¡, ¿ será que no tienen otro lugar a donde marcharse ?.
!Claro!, como camino con frecuencia, siento que mi cuerpo sigue siendo el mismo, el espíritu sigue inalterado, sintiéndose de 20 hasta que se me ocurre comenzar a practicar yoga. ¡ Por Dios ¡, tenía muchas lunas sin hacer “Streching” y estúpidamente creí que nada había cambiado, hasta que escuché a mi agradable profesor decir “están es la posición del perro”, “eleven la pierna derecha”, “pasen la pierna derecha entre las manos”, “espalda recta y las palmas totalmente en el suelo” y yo….. ¿qué puedo decir?, me sobraban como 20 centímetros de “panza” y otros 10 centímetros de piernas para que mi muslo me permitiera colocar la palma de las manos en el suelo…… Por mi mente se deslizaban las frases de “cuando se me encogieron los brazos”, “cómo se me encogieron y no me di cuenta”, “debo ir al doctor”, mientras trataba por todos los medios de seguir respirando. No les puedo contar los momentos que pasé luchando en absoluto silencio, rezándole a todos los santos conocidos que acomodaran la masa sobrante para no pasar pena en el grupo y que mis manos llegaran al suelo, comenzaba a sentir que la pierna estirada no podía con “el exceso de estiramiento, el exceso de peso, el exceso de falta de ejercicio”…. mientras escuchaba “la posición debe ser siempre cómoda”… ¡COÑO!, ¿cómo se logra eso ???, ¿Dónde hay un cirujano plástico que me opere en este instante???. Por primera vez me sentí extra obesa y acepté que no quiero seguir así.

Finalmente, me di cuenta de que NADIE iba a reacomodar lo que sobraba, mis brazos no se alargarían hasta el suelo y discretamente, intentando que nadie lo notara, puse mi pie derecho lateral a la mano derecha, ¡JA!, ahora mis palmas tocaban el suelo y ya no sentía en absoluto los dedos de la pierna izquierda, jajajajajaja, estirada elegantemente hasta el punto de contractura. Ya podía respirar y sentir que mi espalda podía contracturarse cuando quisiera. ! JO ¡, ¡qué flexibilidad!. En ese momento escuché la frase que más me agrado “relájense, estiren la pierna hacia atrás y vuelvan a la posición del niño”…… por DIOS,  sobreviví a mi primer encuentro con esta postura, previa al “guerrero”, claro, si uno sobrevive a la batalla llegará a ser un gran guerrero…… en fin, colocada en la posición del niño ya podía respirar y trataba de relajarme hasta que escuché “vuelvan a los cuatro apoyos”, ¡casí me da algo!, vuelta a empezar la pelea con la masa sobrante y el estiramiento muscular mientras intento que el aire penetre en mis pulmones y el universo me nutra.

En fin, así fue pasando la clase entre una postura y otra, con ratitos de descanso en los que, desde la posición del niño soñaba con estirarme hasta “la muerta boca abajo”…. cosa que no pasaba ya que después de “el niño” viene alguna otra pose extraordinaria de estiramiento absoluto y respiraciones profundas en la que absolutamente todo mi cuerpo me reclama a gritos mi abandono total y me exige la pérdida de grasa corporal.

Definitivamente, lo que se hace en esta vida se paga en esta vida y el cuerpito me está pasando factura, reclamando por todas aquellas espectaculares parrillas, deliciosas tortillas de papas, exquisitos callos madrileños, buenas milanesas con papas fritas, hallacas navideñas, pan de jamón, quesos exquisitos y demás delicias unidas a la falta de ejercicio.

Seguiré en mi clase de yoga porque realmente me siento muy bien, tengo la esperanza de que lo que sobra sea eliminado y pueda disfrutar de cada postura como se debe, respirando con tranquilidad. Voy redescubriendo cada uno de mis músculos, los estoy recuperando a todos y por supuesto las articulaciones ya no me duelen tanto, mis respiración mejora y recupero la buena postura al sentarme y al caminar. Lo más impactante, prueba palpable de que el tiempo ha pasado, ya no me mato de risa por mis deficiencias, interrumpiendo a toda la clase con mis sonoras carcajadas, aunque me rio a montones dentro de mi, hay que tomarlo muy seriamente y con alegría ¡ digo yo ¡.

Yoga … ¡ Excelente vivencia !

Hg
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